// Suba: una mirada al pasado. Natalia Caviativa Sánchez. Crónicas de ciudad

Suba: una mirada al pasado

Natalia Caviativa Sánchez

Nodo Julio Mario Santo Domingo
Crónicas barriales – Espacios creativos
Biblored

El viernes 23 de marzo, mientras se espera la hora del almuerzo, la señora Clara Inés Yopasa de Sánchez, comunera activa de la Comunidad Indígena de Suba, se sienta en la cama de su hija y dice:

“El cambio de Suba llegó con los terratenientes: gente que venía de otro lado a comprar terreno, a hacer construcciones. El cambio fue radical, total. Se volvió más pavimento que terreno”. Así la señora Clara Inés Yopasa recuerda su infancia, donde poco a poco los sembrados de maíz, papa, calabaza y árboles frutales como cerezas, curuba, mora y tomate de árbol se transformaron en grandes avenidas surcadas por postes de luz, y esto convirtió a Suba, el pueblo de antaño, en la localidad que se conoce hoy en día.

A mediados del siglo XX, Bogotá presentó su expansión territorial y urbana, así se decretó una adhesión de municipios. Para el año 1954, Suba -conocido como un municipio aledaño- comenzó a ser parte anexa del Distrito Especial de Bogotá. Este proceso dio paso a las construcciones de viviendas y generó un cambio en los habitantes, pues con la llegada de múltiples personas de todo el país, como afrodescendientes, las costumbres iban cambiando y así se fue construyendo una ciudad pluricultural.

La casa de la señora Clara Inés Yopasa de Sánchez está conformada por tres pisos. Ella vive en el segundo piso con su esposo, su hijo e hija menores y un nieto. Tres cuartos son suficientes, el primero para el hijo menor; el otro, en la mitad, corresponde al de la señora Clara Inés; y el último, una alcoba grande con iluminación, la comparten su hija menor y su nieto. Al entrar sentí un ambiente cálido y agradable. Es de esas casas en la que se reúne toda la familia para eventos, esas casas en donde se preserva el amor de familia, esas casas que hoy en día ya casi no se encuentran.

Después seguimos hasta el último cuarto y me invitó a sentarme en un sofá rojo. Así empezó el recuerdo de una Suba como pueblo:

“Suba tenía la iglesia principal llamada la Inmaculada Concepción, un parque con muchos árboles que tenía en el centro una fuente muy bonita, una plaza principal y un cementerio. También había múltiples potreros que en esa época eran sembrados de maíz, papa y muchas más cosas. No teníamos tanto ganado pues para nosotros era principal la siembra. Existía el colegio Simón Bolívar y el hospital de Suba.

Acá, en el Rincón, mi abuela sembraba muchas cosas y además teníamos muchas ovejas y dos vacas para la leche de la casa. En la concentración del Rincón los Yopasa eran conocidos porque tenían muchas tierras. Toda esta tierra es la herencia que nos dejó mi mamá, y eso que teníamos mucho más, pero como en esa época no se le daba gran importancia al terreno y por cualquier cosa se cambiaba, entonces ya es mínimo lo que tenemos, porque mis padres no eran personas de cultivar sino de acabar”, eso cuenta Clara Inés, mientras recuerda la inmensidad de tierra que tenían, esa en la que jugaban en medio de árboles de cerezo, mora, curuba, y adonde ella -con todos sus hermanos- iban y comían durante horas.

Además recuerda cómo el humedal Juan Amarillo era de verdad un humedal, no como el que vemos ahora: un humedal contaminado en donde la extinción de animales se divisa con el paso del tiempo, ese humedal que se ha vuelto más pavimento que otra cosa, también ese humedal que fue acortado con el paso de la realización de la avenida y las construcciones, que poco a poco le quitaron su propiedad. Ahora lo único que queda del humedal es su nombre. Así la señora Clara Inés me describe cómo era antes:

“El humedal se caracterizaba por su gran extensión, lleno de maleza, adonde llegaban muchas aves migrantes, había muchos peces y buchones que ayudaban a conservarlo”. Al hablar, doña Clara Inés extiende su mano explicando la grandeza del Juan Amarillo de antes, mostrando con las manos la variedad y la cantidad de aves que llegaban, que eran muchas, al igual que los peces que se podían observar. Así, estando frente a ella, logré observar esos recuerdos que conservaba. En su expresión se veía esa Suba antigua, esa Suba llena de extensiones de tierras para la siembra, esa Suba que tenía un humedal que albergaba gran cantidad de flora y fauna. Cualquiera que fuera a verlo se sorprendía por todas la aves que habitaban en él, por todos los peces que se podían ver y por toda esa naturaleza que lo representaba. Lástima que, paso a paso, se fue perdiendo el humedal como se fue perdiendo esa Suba antigua.

En 1877 se culminó la disolución del resguardo de Suba por medio de un plan de des-indigenización realizado en la capital, esto llevó a que Suba perdiera su carácter indígena y se convirtiera en tierra para los campesinos terratenientes. A pesar de ese tiempo de rechazo y marginación, aún se veían esas raíces indígenas, y en cierta población todavía se conservaban los apellidos raizales. Así, tras años de lucha en el año de 1990 se logró el reconocimiento legal de la comunidad Indígena de Suba, que se ratificó en la constitución de Colombia en 1991.

“Desde que se fundó el Cabildo mis hermanos y yo hemos participado activamente en las actividades, rituales y asambleas de este. Yo vi al primer gobernador y a los sucesores”, narra la señora Clara Inés, recordando cómo ella y sus hermanos ayudaron a construir el Cabildo siendo miembros activos. También habla de esos rituales a la madre tierra, que todavía permanecen, esos rituales que se realizaban en el humedal, en los que se cantaba, bailaba y se compartía con la comunidad.

Además recuerda que cada gobernador, durante su período, siempre quiso enseñar a la comunidad la lengua, esa en la que ya no existe un hablante nativo, esa que permanece en nuestras raíces para que la comunidad se apropie de ella. Esa lengua que trae nuestra identidad. Cuenta Clara Inés cómo en las asambleas se enseñaban algunas palabras para que poco a poco se fuera conociendo la lengua.

La señora Clara Inés se levanta y va hasta su cuarto, por allá del fondo de un cajón saca un cuaderno cuadriculado con las hojas un poco amarillas. En ese cuaderno tiene varios apuntes y busca, hasta que encuentra, las anotaciones de esas clases que les daban para conocer su lengua: “Mire, chogue sua meca es buenas tardes y za es noche”, luego me pasa el cuaderno y me impresiona la cantidad de apuntes, un cuaderno pequeño de 100 hojas repleto sobre la Cultura Muisca. En una parte estaban las palabras que les enseñaban, empezando por los saludos, choá (¿estás bien?), chogue (estoy bien), sua choc aguene (¡tenga buenos días!), chogue za (buenas noches), entre otros más.

En otra parte del cuaderno observé apuntes sobre la siembra: cómo se construían huertas para la población, en qué consistían; también observé datos sobre la creación del Cabildo, en qué año se ratificó como tal y cuáles eran los siguientes proyectos (proyecto de salud, educación, revitalización de la lengua, etc.). Además se encontraba una parte importante sobre el círculo de la palabra, donde se mostraba que la palabra se respetaba y que cada uno tenía su turno de dar a conocer opiniones o sugerencias. En aquellas notas observé el proceso de Cabildo y cómo este nunca perdió su identidad.

Cuando me despedí de la señora Clara Inés le agradecí el haberme invitado a su casa y poder conocer esa Suba antigua mediante su historia. Al llegar a mi casa empecé a redactar y me di cuenta de que mis apuntes relataban por sí solos una Suba hermosa y magnífica. Me sentí feliz de poder conocer esa Suba.

El encuentro con la señora Clara Inés fue muy importante. Además de las enseñanzas que me dejó, es gratificante saber que el Cabildo Indígena Muisca de Suba todavía refuerza los proyectos que hace muchos años se implementaron; ver que, a pesar del paso del tiempo, se lucha por conservar aquellas tradiciones que nos dejaron nuestros ancestros.

Esta crónica, además de darle al lector una vista de esa Suba antigua, de tener un acercamiento a cómo era, también busca expresar la presencia de la comunidad Indígena Muisca de Suba para dar a entender que nosotros seguimos reforzando nuestra cultura, revitalizando nuestra lengua y fortaleciendo nuestra identidad con base en los recuerdos, porque nosotros no ignoramos nuestro pasado. Por el contrario, recordamos para fortalecernos, porque seguimos en esa lucha.

El ser parte activa del Cabildo es pertenecer a una familia. Una vez me dijeron: “el Cabildo también une a personas”, y es verdad porque acá se forjan amistades, relaciones asombrosas. No se imaginan la familia de la que se hace parte, ir a reuniones y compartir con muchas personas, porque el ambiente es agradable, además es una familia con la que uno puede contar en muchas ocasiones. No crean que la amistad solo es de reunión, pues eso permanece y se cuenta con las personas para siempre. Cada uno participa y ayuda a su manera, todos tenemos varios propósitos y uno es ser comuneros activos. Algunos crean proyectos y otros participan para poder lograrlos, cada uno deja su huella y esto ayuda a enriquecer nuestra comunidad indígena.

Todo esto gracias a la lucha que un día reconoció al Cabildo Indígena Muisca de Suba, demostrando que esta familia sigue fortaleciéndose gracias a sus tradiciones, que le han dado un reconocimiento tan importante en la sociedad. Esa misma sociedad que un día la intentó marginar.

suba-pnevados.jpg
Crónica sobre la historia de Suba por parte de una de sus habitantes, resaltando la importancia del Cabildo Indígena Muisca de Suba. La crónica fue grabada en el marco de los Clubes de Memoria y su participación en el programa Patrimonio y Memoria, de la línea de Espacios Creativos de BibloRed.

Tabla de Contenido

| Características

Título
Suba: una mirada al pasado. Natalia Caviativa Sánchez. Crónicas de ciudad
Creador
Caviativa Sánchez, Natalia;
Tema
Suba (Localidad, Bogotá, Colombia)
Memoria colectiva
Descripción
Crónica sobre la historia de Suba por parte de una de sus habitantes, resaltando la importancia del Cabildo Indígena Muisca de Suba. La crónica fue grabada en el marco de los Clubes de Memoria y su participación en el programa Patrimonio y Memoria, de la...
Publicador
Red Distrital de Bibliotecas Públicas. BibloRed (Bogotá)
Colaborador
Yopasa de Sánchez, Clara Inés
Red Distrital de Bibliotecas Públicas. BibloRed (Bogotá)
Formato
texto
Identificador
ISBN:
Idioma
spa
Cobertura espacial
Bogotá (Colombia)
Derechos de acceso
Acceso abierto
Fecha
2017
Texto
Suba: una mirada al pasado Natalia Caviativa Sánchez Nodo Julio Mario Santo DomingoCrónicas barriales – Espacios creativosBiblored El viernes 23 de marzo, mientras se espera la hora del almuerzo, la señora Clara Inés Yopasa de Sánchez, comunera activa de...
Cita
Caviativa Sánchez, Natalia;, “Suba: una mirada al pasado. Natalia Caviativa Sánchez. Crónicas de ciudad,” Colecciones digitales - Repositorio de BibloRed, revisado 9 de agosto de 2020, http://coleccionesdigitales.biblored.gov.co/items/show/278.

| Formatos de Salidas

| Relaciones del elemento

Este elemento no tiene relaciones.

Geolocalización

Compartir:

Social Bookmarking

Elementos relacionados

Patrimonio y Memoria

Personajes

Lugares

Recorridos

| Características

Título
Suba: una mirada al pasado. Natalia Caviativa Sánchez. Crónicas de ciudad
Creador
Caviativa Sánchez, Natalia;
Tema
Suba (Localidad, Bogotá, Colombia)
Memoria colectiva
Descripción
Crónica sobre la historia de Suba por parte de una de sus habitantes, resaltando la importancia del Cabildo Indígena Muisca de Suba. La crónica fue grabada en el marco de los Clubes de Memoria y su participación en el programa Patrimonio y Memoria, de la...
Publicador
Red Distrital de Bibliotecas Públicas. BibloRed (Bogotá)
Colaborador
Yopasa de Sánchez, Clara Inés
Red Distrital de Bibliotecas Públicas. BibloRed (Bogotá)
Formato
texto
Identificador
ISBN:
Idioma
spa
Cobertura espacial
Bogotá (Colombia)
Derechos de acceso
Acceso abierto
Fecha
2017
Texto
Suba: una mirada al pasado Natalia Caviativa Sánchez Nodo Julio Mario Santo DomingoCrónicas barriales – Espacios creativosBiblored El viernes 23 de marzo, mientras se espera la hora del almuerzo, la señora Clara Inés Yopasa de Sánchez, comunera activa de...
Cita
Caviativa Sánchez, Natalia;, “Suba: una mirada al pasado. Natalia Caviativa Sánchez. Crónicas de ciudad,” Colecciones digitales - Repositorio de BibloRed, revisado 9 de agosto de 2020, http://coleccionesdigitales.biblored.gov.co/items/show/278.

| Formatos de Salidas

| Relaciones del elemento

Este elemento no tiene relaciones.